Una laguna de lixiviado es una infraestructura esencial para la gestión sostenible de los líquidos generados en rellenos sanitarios, ofreciendo múltiples ventajas. Actúa como un sistema de almacenamiento temporal, permitiendo la acumulación y decantación de lixiviados para su posterior tratamiento. Su diseño controlado minimiza el riesgo de filtraciones al suelo y las aguas subterráneas, protegiendo el medio ambiente y cumpliendo con normativas ambientales.
Además, las lagunas de lixiviado permiten un tratamiento inicial pasivo, donde procesos naturales como la sedimentación y la evaporación contribuyen a reducir el volumen de líquido. Su construcción es adaptable a diferentes terrenos, y al combinarse con materiales impermeables como geomembranas HDPE, garantiza una contención segura y duradera. También ofrecen una solución económica y eficaz para gestionar grandes volúmenes de lixiviados.
En resumen, las lagunas de lixiviado son clave para un manejo responsable de residuos, contribuyendo a la sostenibilidad ambiental.
















